JULIO OROZCO
Islas. Los Cielos de San Miguel

In “Islas. Los cielos de Miguel”, el protagonista es un híbrido atemporal y al mismo tiempo visionario, creado gracias a parentescos fonéticos, suposiciones lúdicas y, por supuesto, una ubicación geográfica compartida: San Miguel de Allende, ciudad-locación, joya turístico-intelectual. Patrimonio desde el empedrado hasta el cielo.”

El llamado fue San Miguel, o mejor, Miguel a secas. El personaje que da nombre a esta ciudad. Julio investigó los quienes y comos de San Miguel, y algunos de los migueles registrados en la historia. El miguel principal en este pueblo es el inolvidable arcángel justiciero. Las asociaciones lúdicas entre las alas del ángel y los intrincosos caminos de la especie humana, llevaron a encontrar los personajes que desarrolla en esta muestra. Esta pieza fue concebida -al igual que otras ficciones de Julio- en hechos reales, la recreación cinematográfica, la vena documental y la riqueza de las anécdotas.

“San Miguel de los Cielos, San Miguel de la Colonización, San Miguel del las Conspiraciones, San Miguel del Capitalismo.”

Julio se basa en una reutilización de objetos. Materiales creados por otros seres, objetos que son producto del rescate de piezas originales. Con un bagaje de imágenes tan vasto como el que tenemos, no hay necesidad de crear imágenes nuevas, basta con la transformación y recreación de la mismas, visiones y objetos con cargas ulteriores de tiempo .

En tres medios diferentes video, fotografía y pintura retoma la historia de los personajes principales: el chango alado y el cosmonauta.
El cosmonauta aspira a tener contactos con dios, los insatisfechos deseos de salir de la Tierra y acercarnos al cielo, volar como un ángel. Miguel un chango entrenado por la NASA, que fue a la luna hace mas de 40 años.
Si Darwin tuvo razón, entonces talvez, si el mono tiene los mismos conflictos del hombre, los monos buscan sus propios ángeles, sus deidades, sus viajes alucinógenos en el cosmos. El humano cree que dirige su intelecto en una dirección, que no es siempre la misma, y lo alcanzado resulta contraproducente. A partir de una imagen visual existente, se recrean esos sueños frustrados y reales del hombre y del mono, la transformación y la contradicción del uno y el otro.

Las pinturas contraponen a estos hombres monos , en sentidos y direcciones diversas. Los paisajes de las pinturas son obras de diversos artistas mexicanos en los años cincuenta, obtenidas en Bemis Center for Contemporary Arts durante su residencia artística este verano en Nebraska, tiempo en el que se crearon la mayor parte de estas piezas . Julio retoma y recrea estas telas de paisajes (que me recuerdan a Bob Ross), con la adición de sus personajes, positivos y negativos, blancos crema y negros, una paradoja de las especies.

Las butacas son de los cincuentas y están retapizadas con fotografías de cines abandonados, para sentarse a ver los videos en los pequeños teatros creados por Orozco. Los videos se forman a partir películas y documentales u otras imágenes de una amplia filmoteca. Proyectando las cintas y filmando con su propia cámara, el resultado final puede ser el paso de dos o tres proyecciones vueltas a videar. De ahí el carácter distorsionado de estas imágenes.
El chango, el chango alado, la metamorfosis, la enagenación y la furia del mono y el hombre. William Blake dijo hace mas de 250 años que la ciencia es el camino de la muerte . El hombre y su búsqueda por volar, controlar y alcanzar el cosmos, sólo llega a la muerte, no a una verdad inalcanzable.

Los mosaicos lineales de fotografías fueron creados a partir de las imágenes del video. La estética de estas fotografías voladoras aporta un fuerte elemento de contraste entre la belleza nostálgica y sobria de lo antiguo, además de la explosividad del color.

El sueño plástico de esta exposición es todo un viaje lleno de sonrisas, junto al mago de Oz, o el hombre de Cromagnon.

El hombre se origina de las especies, o somos una especie de humanos sin origen.

- Ana Quiroz