Perla Krauze
"Registros"
Kunsthaus Santa Fe

Parte del proceso creativo del trabajo de Perla Krauze consiste en un traslado físico y psíquico a una latitud diferente. Observadora y recolectora incesante, comienza muchas veces por paseos juntando piedras, dejando sus huellas y congelando lo temporal; como quien parte de construir una memoria a base grabar lo que parece ser insignificante.

En esta ocasión su recorrido inició en las calles de San Miguel de Allende. Partió y regresó a las rugosidades y a las grietas de Santa Fe 22A, donde la arquitectura y las dimensiones de los espacios pueden rescribir cualquier forma o cualquier volumen. Las paredes, techos y pisos de la galería -hechas únicamente de concreto, sea pulido o burdo - fueron las superficies donde se frotaron o tomaron los fondos y las figuras para la pintura y la fotografía. Los resultados son inesperados, con cualidades plásticas ajenas al material original. Las topografías ínfimas se convierten en paisajes que a simple vista nada son. Todo presenta un lado opuesto, diferente, interior, sea cóncavo o convexo, donde se encuadran nuevas ideas.
El trabajo de Perla se reconstruye constantemente, como los lingotes de agua y plomo, esta vez ascienden como catafalcos crecientes en los muros de la galería. Las piedras y las ramas son las permanencias del inevitable transcurso del tiempo. Al vaciar el original en materiales como fibra de vidrio, resina o aluminio las huellas son nuevas formas por sí mismas, El cambio lleva a la reconstrucción y cada obra nace nueva en cada sitio. Su lenguaje se refiere la dualidad de lo natural y lo artificial, a preservar lo efímero de todos los seres y de las cosas. Un juego entre tiempo y espacio, una compenetración de la arquitectura y las bellas artes.


Ana Quiroz