DON DAHLKE
"Alimento para Pensamiento"


Dice Jean Baudrillard que vivimos hoy en "el hiperrealismo de la simulación", donde el universo doméstico se eleva a un poder espacial. Una "metáfora ... con la satelización del pisito de dos habitaciones, cocina y baño puesto en órbita en el último módulo lunar ... Lo real aparece como un gran cuerpo inútil" y creemos mas en lo simulado.

No es una innovación técnica necesaria, ni un soporte jamás visto. Son las cajas de cereal, los medios de publicidad y la manipulación de las imágenes.
Don Dahlke vincula la circunstancia norteamericana y la escena mundial de injusticia, en diatribas de un mundo ávido de cambios en el poderío mundial.

Si en algo habrá adquirido experiencia la cultura norteamericana en los últimos 40 años es en manipular la información. Dahlke camuflagea los personajes infantiles de dibujos animados en imágenes sociales y políticas. Los ideólogos y líderes emergen del mundo de la fantasía, hay discursos, quejas y reclamos sobre una libertad de expresión inexistente y fuertemente controlada por los emporios.

Entre las figuras de caricaturas se fusionan los botones y franjas con mensajes de derechos civiles, de verdades y demandas, en lugar de las ultravitaminas y los muñequitos coleccionables de la vida feliz.

El diseño, los artificiales sabores y colores, los frutilupis, los conejos y las proteínas nos dan la satisfacción breve de algo placentero: injusticia para todos.

La manufactura de Dahlke es minuciosa y de gran limpieza, las imágenes y las palabras se condensan, la tipografía y los colores mimetizan el original.

En "alimento para pensamiento" sus estrategias arrojan una serie de frases y léxicos, con imágenes de la sociedad de consumo para retomar quizás, otro tipo de conciencia. Finalmente son momentáneas circunstancias que volcarán al hombre hacia otra nueva, o la misma paradoja.

- A.Quiroz